jueves, 15 de enero de 2026

De cuando unos jovenes me recordaron mi pasado "glorioso"....

 




 Sedajazz es mucho más que un colectivo musical. Es escuela, punto de encuentro y auténtico crisol del jazz en Valencia. 
También es promotora de conciertos y productora -y editora- de discos. Discos, sí. CD's. Más de 160 títulos en su catálogo, una cifra que no es menor en estos tiempos dominados por el streaming y la inmediatez digital.
 De la mano de Don Francisco "Latino" Blanco y de un equipo de colaboradores formado íntegramente por músicos y músicas de altísimo nivel, Sedajazz desarrolla desde hace años una labor incansable y ejemplar en la formación de nuevas generaciones de intérpretes. 
Un trabajo constante, discreto y profundamente transformador para la escena musical internacional: nos conocen hasta en la USA de Donald (no el pato...). 
 Sedajazz es, en definitiva, un verdadero vivero de talento. Y Don Francisco, la mano experta que mece la cuna.

 Como ya se ha señalado, Sedajazz no solo edita discos, sino que atesora un catálogo amplio y de notable calidad, tanto en lo sonoro como en lo musical. 
Entre esa extensa producción hay trabajos especialmente destacables, y uno de los que más gratamente me ha sorprendido últimamente ha sido  Jove Big Band plays movida valenciana. 
Este proyecto nace como un auténtico "pensat i fet": una grabación en directo realizada en un caluroso día de junio, en el patio de la cuidada y hermosa alquería que alberga la sede de Sedajazz. 
 El disco está interpretado por la Jove Big Band, integrada por músicos y músicas de una juventud asombrosa -apenas superan los 18 años- pero con unas dotes interpretativas que desbordan madurez y solvencia. 
El álbum reúne trece temas que formaron parte del repertorio de los grupos valencianos de aquella década vibrante, salvaje y creativa que fueron los años 80, una época que hizo bailar, saltar y disfrutar a toda una generación que entonces se sentía joven y libre. Canciones de bandas como Comité Cisne, Glamour, La Morgue o Stilo Gráfico pasan aquí por el tamiz jazzístico de una big band juvenil extraordinariamente bien preparada. 
El resultado es tan sorprendente como brillante, una relectura respetuosa y a la vez audaz que demuestra que el legado musical puede reinventarse sin perder su esencia. 
Estos son los responsables de esta pequeña gran obra:

 

 Temas como Imágenes (Glamour), Dulces horas (Comité Cisne) o Mis circuitos (Presuntos Implicados) son revisitados aquí desde un enfoque elegante, jazzístico y profundamente emotivo. Estas nuevas versiones no solo respetan el espíritu original de las canciones, sino que las envuelven en una sonoridad madura y sugerente. Para quien escribe, la escucha supone un viaje inmediato a años que permanecen en la memoria como especialmente luminosos: tiempos de grandes amigos y amigas, de algunas novias, de motos, coches, velocidad , aventuras y, sobre todo, de una música extraordinaria que marcó una época. 
Escuchar este disco tiene algo de terapéutico. Posee, al menos durante un rato, una capacidad casi sanadora y rejuvenecedora, recordándonos que la música -cuando está bien hecha y nace desde la emoción- sigue siendo una de las formas más eficaces de seguir en la trinchera.




Como decia el disco esta editado en formato CD (el favorito de quien suscribe...) y lo podeis comprar en la web de Sedajazz

Desde aqui agradezco a este colectivo de musicos su labor y dedicación por la musica mas bella del mundo.

Buscar la belleza y soltar alguna hostia, que es la única manera de aguantar en la trinchera de este asqueroso mundo...nada que ver con los 80, aunque tampoco fueron fáciles.










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